
Fundada por Álex Rovira, la Escuela de Transformación Vital y Liderazgo nace de una convicción: la transformación no se entiende, se atraviesa.
Una comunidad internacional y programas que laten bajo una misma pregunta: ¿cómo construir un camino auténtico y propio? El reto: que la marca sostuviera esa pregunta con la calma de una respiración profunda.
La Escuela debía diferenciarse de dos territorios muy poblados: el del coaching genérico y el del academicismo frío. Su valor está en otro lugar —en el rigor con el que plantea las preguntas de fondo y en la temperatura con la que se acompaña el proceso—.
Construimos una estrategia de marca articulada sobre la idea de ritual de aprendizaje: cada formación es una etapa de un viaje sensorial más amplio, una invitación a parar, a sentir y, desde ahí, a moverse.
La identidad debía sostener esa continuidad sin perder la piel propia de cada programa.


La identidad se apoya en un símbolo que es, a la vez, infinito, abrazo y corazón: tres lecturas en un mismo gesto que traducen la promesa de la Escuela —acompañar el ciclo personal y profesional con calidez.
Cartel · Encuentra el camino hacia tu plenitud





